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El termino persona

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El termino persona

Mensaje  jgonzalez el Dom 1 Sep - 3:36

mi primer tropiezo con mi amigo unicitario fue este, Dios es espiritu Juan 4:24

lo que yo se: Dios es Persona y Espíritu. estoy en lo correcto no es asi?

ahora el concepto de persona cual es realmente? como debo entender que Dios es persona?

buscando encontre esto, les copio porque todavia no puedo insertar links, por eso disculpen si esto es extenso, pero no se si esto contiene conceptos correctos, ya que no cita ninguna fuente.

estaré muy agradecido por sus respuestas.

Paz y bien .





Origen de la palabra persona
La palabra persona deriva del verbo latino personare ‘resonar’. Alude a la máscara que los actores del imperio romano usaban en el teatro. Esta palabra correspondía al griego prósoponque significa ‘delante de la cara’ y que tenía el mismo sentido teatral.

Por cierto, la máscara tenía una abertura a la altura de la boca para dar a la voz del actor un sonido penetrante y vibrante (personare ‘resonar’). Hasta el siglo I d.C. persona significó ‘máscara’, y ‘papel del actor’, y después adquirió el sentido de personaje.

Actualmente usamos el binomio ‘persona humana’ y esto nos hace pensar en la existencia de personas que no son seres humanos (persona divina, persona angélica).


2. Definición clásica de persona.
“Sustancia individual de naturaleza intelectual”1
Sustancia significa sujeto. No somos objetos. Todos nos sentimos alagados al ser tratados como personas, es decir, como alguien y no como algo.

El término sustancia indica que la persona no es algo puramente accidental y mutable. Persona es un sujeto permanente de operaciones. En efecto, no valemos solamente por lo efímero que poseemos (cuanto); ni por las virtudes o vicios (cualidad); ni por la edad que tenemos (tiempo); ni por el lugar de nacimiento (donde); ni por nuestra condición social (situación). Valemos por lo que somos. Desde el momento de la concepcion hasta la muerte natural todos valemos lo mismo por haber sido engendrados por una pareja humana.

Sustancia individual indica que no se trata de una realidad abstracta, generalizada e idealizada. Se trata de una realidad concreta e individualizada.

Soy persona por lo que soy individualmente, no porque alguien quiso atribuirme esta dignidad, como si se tratase de un beneficio concedido por la benevolencia de una autoridad o de un Estado.

Naturaleza significa el mismo sujeto en cuanto es principio de sus propias operaciones. Hablamos así de naturaleza vegetativa, de naturaleza animal, de naturaleza humana, de naturaleza angelical y de naturaleza divina.

Naturaleza intelectual indica un sujeto individual de naturaleza espiritual,2 en cuanto que es principio de las operaciones de la inteligencia y del querer reflexivo. Naturaleza intelectual se dice análogamente de la naturaleza humana, de la angelical y de la divina.


En resumen.
Persona es un sujeto individual de naturaleza intelectual, es decir, espiritual. La misma palabra “persona” (per-sonare, verbo acústico de sintonía) nos indica su esencia que consiste en la capacidad de sintonizarse (per-sonar) con una persona humana, con una persona angelical y con la persona divina, gracias al poder espiritual de la inteligencia y del querer reflexivo.



3. Las plantas no son personas.
Los vegetales son criaturas compuestas de un cuerpo3 animado por un alma4 capaz de las funciones de la vida vegetativa. Por la nutrición, el viviente asimila la sustancia ajena y la convierte en propia. Por el crecimiento, el viviente aumenta cuantitativamente hasta alcanzar una dimensión media dentro de su especie. Por la reproducción, el viviente genera un viviente de su misma naturaleza.

Ahora bien, son hermosas las operaciones de la vida vegetativa, sin embargo, los vegetales no son personas. Aclaramos todo ello con un ejemplo: ésta planta es un sujeto individual, sin embargo, no es persona, ya que no está dotada de las facultades de la inteligencia y del querer reflexivo. En efecto, una planta nunca podría llegar a decir que quiere ser ingeniero agrónomo.


4. Los animales irracionales no son personas.
Son criaturas compuestas de un cuerpo animado por un alma capaz de funciones vegetativas (en común con las plantas) y de las funciones del conocimiento sensitivo y de las tendencias instintivas.

Los animales producen en sí mismos las imágenes visuales, auditivas, olfativas, gustativas y táctiles, abriéndose así al mundo exterior. De tal conocimiento sensitivo se sigue la vida instintiva de las pasiones que enumeramos así: amor sensible y odio; deseo y aversión; alegría y tristeza; esperanza y desesperanza; audacia, miedo e ira.

Ahora bien, son hermosas las operaciones de la vida sensitiva, sin embargo, las bestias no son personas. Aclaramos todo ello con un ejemplo: éste caballo es un sujeto individual, sin embargo, no es persona, ya que no está dotado de las facultades espirituales de la inteligencia y del querer reflexivo. En efecto, un caballo nunca podría llegar a decir que quiere ser veterinario.


5. Dios es persona.
La persona Divina es un sujeto incorpóreo, no creado y creador. Dios es persona, ya que es pura inteligencia y puro querer reflexivo. Dios es la primera persona, ya que él es la razón del ser, de la unidad, de la bondad y de la belleza de todas las cosa. Dios es persona, ya que se sintoniza con las personas angelicales y con las personas humanas. Dios es Espíritu. Espíritu significa comunicación y actividad sin límites. El espíritu penetra en los abismos más profundos de la realidad. Se abre, se comunica y se entrega. Es incorruptible. Es inmaterial y, por esto, es inmortal.



6. Los ángeles son personas.
El ángel es un sujeto incorpóreo y creado. Es persona, ya que es una criatura espiritual que puede sintonizarse con otra persona angelical, con las personas humanas y con la persona divina, gracias al poder de la inteligencia y del querer reflexivo.

Los Ángeles buenos son personas incorpóreas y creadas que influyen positivamente en nuestro espíritu, inclinándonos a una vida de unión, en la cual se encuentra nuestra realización.

Los Ángeles malos son personas incorpóreas y creadas, que influyen negativamente en nuestro espíritu, inclinándonos a una vida de división, en la cual se encuentra nuestro fracaso.


7. Nosotros los humanos somos personas.
Nosotros los humanos somos criaturas compuestas de un cuerpo corruptible animado por una única alma racional capaz de funciones vegetativas (en común con las plantas); de funciones sensitivas (en común con los animales) y de funciones espirituales (en común con los ángeles y con Dios).

Todos los humanos somos personas, ya que somos sujetos individuales capaces de sintonizarnos con otra persona humana, con las personas angelicales y con la persona divina, gracias al poder espiritual de la inteligencia y del querer reflexivo.

Ahora bien, con su inteligencia, el hombre puede conocerse a sí mismo, al mundo y a lo trascendente. Con su inteligencia puede planear su historia personal.

Además, con su querer reflexivo el hombre es capaz de elegir entre las diversas opciones que la inteligencia le presenta y, por la libertad, es capaz de entregarse a la opción elegida entre muchas. En efecto, libre es quien sabe lo que quiere hacer.


8. Los resucitados son personas.
En el momento de nuestra muerte corporal dejamos un cadáver que se descompone. Ya “no funcionan” las funciones vegetativa y sensitiva (como dice la misma palabra “difunto”).

Sin embargo, no morimos totalmente, ya que el alma humana espiritual es incorruptible e inmortal. En efecto, ella no puede perecer directamente, es decir, es incapaz de descomponerse, ya que no está integrada por elementos materiales. Tampoco puede perecer indirectamente, ya que, para ejercer las dos funciones espirituales propias (conocimiento intelectual y querer reflexivo), ella no necesita de órganos corpóreos.

Luego, en el momento de la muerte corporal nuestra alma espiritual, por su independencia del cuerpo, sigue siendo el sujeto de una vida futura incorruptible.

Sin embargo, ¿cómo podría vivir mi alma separada del cuerpo?
Encontramos la respuesta en la doctrina resurreccionista que sostiene la supervivencia personal e ilimitada de todo el hombre en su unidad. En efecto, toda la persona resucitada vive una vida inmortal por el nuevo “cuerpo espiritual” integrado por elementos materiales incorruptibles5.

En resumen. La persona humana de los resucitados es un sujeto individual en el cual la nueva corporeidad de la vida vegetativa, sensitiva y pasional se encuentra totalmente armonizada por el espíritu. Esta espiritualización del cuerpo es la fuente del dinamismo y de la incorruptibilidad de todo el hombre resucitado que se sintoniza con la persona divina, con las personas angelicales, con las demás personas de los resucitados y con las personas humanas que habitan todavía este cosmos destinado a transformarse en tierra nueva y en cielos nuevos.


9. Epílogo.
Por la corporeidad, la persona humana es un admirable microcosmo en el cual se sintetiza el reino mineral, el reino vegetal y el reino animal. Por la racionalidad, somos imágenes de Dios, ya que de él participamos la vida intelectiva y el poder de elección. De esta manera, el Hacedor nos ha constituido como personas creadas creadoras de nuestra autobiografía.

Por ser personas, todos valemos lo mismo. Sin embargo, entre los humanos hay diferencias de edad, de capacidades físicas, de valores intelectuales y morales, de condiciones sociales y económicas. Es evidente que los “talentos" no están distribuidos por igual. Sin embargo, estas diferencias pertenecen al plan de Dios, ya que ellas nos impulsan a la virtud de la solidaridad que nos inclina a tratar al otro como a uno de nosotros.

jgonzalez
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